El bienestar y el comportamiento de los hijos es impactado poderosamente por el tipo de vínculo que desarrollan con sus figuras de apego, es decir, con sus padres. Cuando estos vínculos no cubren las necesidades de apego, especialmente las necesidades de cuidado y afecto, los hijos empiezan a desarrollar comportamientos preocupantes y/o problemáticos. La terapia familiar es un recurso valioso para ayudar a reestructurar los vínculos entre los hijos y los padres, con el fin de establecer relaciones que fomenten el bienestar de los hijos y de la familia.
Modelo y proceso
El modelo que utilizamos es la “Terapia Familiar Focalizada en las Emociones”, creado por la Dra. Sue Johnson. Este modelo está basado en la teoría del apego, la cual nos permite comprender las necesidades de apego que se encuentran ocultos detrás de los comportamientos de los hijos. Por lo tanto, bajo este marco, el objetivo de la terapia es “incrementar la disponibilidad y capacidad de respuesta de los padres” con el fin de establecer un lugar y una base segura para el desarrollo y bienestar de sus hijos.
Para lograr este objetivo, la Terapia Familiar Focalizada en las Emociones sigue el siguiente proceso: primero, disminuir los patrones negativos de interacción que están ocurriendo dentro de la familia; segundo, reestructurar los vínculos con el fin de que los padres incrementen su disponibilidad y capacidad de respuesta afectiva; y tercero, consolidar y fortalecer los cambios logrados. Todo el proceso puede durar de 10 sesiones a más.
¿En qué puede ayudarte la terapia de familiar?
Construir un vínculo emocional seguro que permita a los padres brindar cuidado y afecto, y a los hijos recibirlo.
Fomentar la armonía y conexión familiar al identificar y corregir los patrones de interacción que dañan las relaciones familiares.
Reconocer las emociones detrás de los comportamientos con el fin de tener la capacidad de construir relaciones comprensivas y empáticas.
Facilitar una comunicación donde se pueda expresar las necesidades, los anhelos e incluso los miedos en lo que respecta a los vínculos.